Revista de Prensa


Los cazadores del sur de O Salnés detectan un repunte de hemorragia vírica en el conejo, que está reduciendo notablemente las poblaciones de este animal. Así lo afirman el presidente de la sociedad de Ribadumia, Lino Domínguez, y Manuel Carro, que es vocal de la de Armenteira (Meis).
A. Martínez · 7/12/2013

Lino Domínguez afirma que "empezamos a notar este brote desde hace un par de semanas", mientras que Manuel Carro manifestó ayer que detectaron el problema al poco tiempo de empezar la actual temporada, en octubre. La hemorragia vírica es una enfermedad que afecta al conejo de forma cíclica, pero hay momentos del año en que se manifiesta con especial virulencia. Así ocurrió por ejemplo en 2012, cuando se desató en diciembre, a un mes de que acabase la temporada.

En esta ocasión, según los cazadores del sur de la comarca, el brote se ha adelantado. Según Domínguez y Carro el problema se hace patente "porque hay zonas de monte donde antes había caza y en las que ahora está desaparecida", en palabras del primero de ellos. Manuel Carro, por su parte --que es conocido en Armenteira por el sobrenombre de Montes--, apunta que "el repunte de la enfermedad vírica se nota porque encontramos muchas pieles de conejo y a veces aparecen juntas".

Los animales enfermos suelen ser presa fácil para sus depredadores, como el zorro, de ahí que los aficionados veteranos relacionen la presencia de la enfermedad con el hallazgo de más pellejos de los habituales. Además, Manuel Carro sostiene que "la caza ha bajado mucho", y que de los 10 ejemplares que podían abatirse los primeros días se ha pasado a los tres que lograron matar ayer, por poner un ejemplo. Según el vocal de Armenteira la situación es tal que algunas cuadrillas se dedican ahora a las especies cinegéticas de pluma, como la arcea.

La presencia de la enfermedad hemorrágico-vírica, sin embargo, no se nota en los montes de Vilagarcía, al norte de la comarca, según el presidente de la sociedad Karsita, Jesús Manuel Rodríguez López. "Nosotros no tenemos enfermedad. Es cierto que ya casi no queda conejo, pero hay que pensar que estamos en el último mes de la temporada". Además, cree que en algunos casos los animales no mueren por estar debilitados por el virus "sino porque quedaron malheridos en una batida de caza anterior".

Para Jesús Manuel Rodríguez una forma de luchar contra la enfermedad vírica es la de apostar por la cría del conejo en esta misma zona "para que no acusen el cambio de clima cuando se sueltan en el monte". En este sentido, afirma que su sociedad cuenta con una parcela cerrada de 5.000 metros cuadrados destinada precisamente a la cría de conejo.

En O Salnés hay un millar de personas con licencia de caza menor, y la especie más abundante es el conejo.