Revista de Prensa


· 8/1/2014

El Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó este miércoles la nueva Lei de Caza de Galicia, que sustituye a la que fuera la primera ley gallega sobre esta actividad, y que databa de 1997. El nuevo texto se adapta al escenario actual, pues en los últimos 16 años han cambiado notablemente las circunstancias del medio rural gallego, marcadas sobre todo por la despoblación, lo que supone “un impacto sobre el medio y una repercusión sobre las poblaciones silvestres”, destaca la Xunta. También han cambiado las especies que constituían el principal atractivo para los cazadores gallegos y, con ellas, cambiaron también las modalidades y los cazadores.

Entre los principios que rigen el nuevo texto están que se declara la función social de la caza por el servicio que presta a la colectividad. Además, se apuesta por la caza como un instrumento de desarrollo rural, potenciando las explotaciones cinegéticas comerciales y eliminando las limitaciones existentes a la gestión de los ingresos obtenidos por los tecores a través de esta actividad.

Además, la Xunta insiste en que la nueva Lei pretende lograr una caza “más sostenible, ética y responsable”, en la que por encima de otros valores premien la seguridad de las personas, la preservación del medio y el equilibrio ecológico en los hábitats naturales.

Galicia dispone de una superficie de 29.574 km2, de los que un 95´5% (28.108,7 km2) se corresponden con terrenos cinegéticos. Dentro de ellos, existen 454 tecores que ocupan una extensión de unas 270.402,4 ha, con una superficie media de 5.956 ha. Según datos de la Xunta, constan en la actualidad un total de 23 explotaciones cinegéticas comerciales autorizadas y la actividad genera un movimiento anual que ronda los 90 millones de euros.