Revista de Prensa


Los cazadores obtuvieron discretas capturas y la niebla afectó a varias zonas

 
· 19-10-2015

La apertura de la temporada de caza quedó oscurecida por el suceso de Laza, donde falleció uno de los participantes en la salida organizada en el monte de Soutelo Verde. El delegado de la Federación Gallega de Caza en la provincia de Ourense, Antonio García Reinoso, solo podía lamentar el incidente e insistir en que «es necesario tomar todas las medidas de seguridad que difundimos en distintos cursos, pero está claro que un accidente es imprevisible y la muerte de una persona está por encima de todo» (más información en la página 4).

En cuanto a la jornada en sí, la lluvia caída dificultó aún más las condiciones que se encontraron los cazadores en una cita inaugural que ya no pintaba bien debido a la escasez de ejemplares de conejo y también a los incendios que afectaron a buena parte del oriente ourensano hace pocos meses. Desde la propia delegación de caza reconocían que se abatió alguna pieza más de las esperadas, donde las condiciones fueron buenas, pero los levantes fueron muchos menos donde los perros se encontraron terrenos muy mojados. García Reinoso apuntaba que se podía calificar el balance meramente deportivo como «normalito, por hacer una valoración rápida».

Con todo, los cazadores se muestran moderadamente optimistas con vistas al resto de la campaña, sobre todo en aquellos espacios cinegéticos que han podido repoblarse adecuadamente y que ofrecerán tarjetas o invitaciones para los aficionados procedentes de otras zonas más castigadas, como es el caso de Serra do Larouco, Cualedro, Lamontiño, Baltar y Xinzo de Limia, cuyos tecores están pendientes de medidas destinadas a recuperar ecosistemas, arreglando o creando puntos de agua de interés para la fauna, además de la instalación de refugios, comederos o nidales, entre otros. En esos casos, quedó muy afectada la población de conejo, perdiz y liebre.

En la provincia de Lugo, la niebla estropeó la jornada especialmente en la zona central. En Sarria se vivió un día de absoluta escasez, con muchos cazadores que regresaron de vacío después de permanecer muchas horas en el monte. En Monforte, las cosas fueron un poco mejor. Hubo movimiento de perdices, tanto de monte como las que fueron soltadas en los últimos días. En cuanto al conejo, se habían liberado quinientos el sábado, circunstancia que permitió que los cazadores pudiesen emplearse.

A Coruña

En la provincia de A Coruña, el tiempo respetó a los cazadores de buena parte de la provincia, pero ello no significó una buena jornada en cuanto a capturas. En los montes de Irixoa constataron un reducción en la población de corzo, una especie muy numerosa en los últimos años, al tiempo que las piezas de caza menor tuvieron una presencia muy discreta.