Revista de Prensa


Carmen Freire Vázquez ha recopilado las recetas de caza que ha aprendido desde niña en los fogones de su casa, de la mano de su abuela y de su madre en "La cocina de la caza en Galicia" (NigraTrea), un recetario que se mueve entre la tradición y la innovación porque muchos de los 97 platos que presenta son autoría de esta farmacéutica viguesa.
Ágatha de Santos · 31/5/2009

"Pertenezco a una familia que vive la caza la cazo con mucha intensidad y fui cogiendo el relevo. Después, he ido innovando y dando a los platos un toque personal", explica.
El origen de las recetas es muy variado, explica, aunque la mayoría han llegado hasta su familia por el infalible boca a boca. Algunas se pierden en los tiempos, como la caldereta que hacían en el monte los pastores con la pieza cazada y las hierbas aromáticas que tenían a mano.
Todas las recetas de "La cocina de la caza en Galicia" tienen como base principal especies de animales que pueden cazarse en los montes gallegos. El libro está estructurado en diez capítulos, cada uno dedicado a una especie cinegética de Galicia, precedido de un prólogo que firma el crítico gastronómico y cazador César Barral, en el que se explican las propiedades nutricionales de cada una, qué ingredientes le va mejor, y también en qué hábitat y qué pautas de comportamiento tiene cada animal.
Freire asegura que la carne de caza es muy rica en proteínas y baja en grasas, por lo que es ideal para cualquier dieta. "Es una carne sanísima", asevera. Y el secreto radica precisamente en su vida en libertad. "En el monte, el animal se alimenta de lo que le da la naturaleza y hace mucho ejercicio. Esto marca su sabor. La carne de un conejo de granja es rosadita, mientras que la de uno de monte es dura y oscura.", explica.

Una carne sana y rica
A pesar de que la caza está sometida a periodos de veda, se puede disfrutar de ella durante todo el año porque su carne no pierde propiedades tras ser congelada. "Después de dejarla orear uno o dos días para que pierda el bravío y limpiarla, se puede congelar porque no pierde sus propiedades nutricionales ni su sabor", asegura.
Freire ha elegido para este recetario las recetas de las que está más satisfecha y que al mismo tiempo resultan sencillas para el cocinero, ya sea experimentado o principiante. "No son platos complicados; al contrario, y además el estilo es muy directo y sencillo. Las recetas están presentadas como las que apuntas en un papel para dárselas a un amigo", explica Freire, que reconoce que fueron sus amigos quienes la animaron a recopilar sus recetas. Muchas han quedado fuera de este recetario, reconoce la farmacéutica, aunque cree que la variedad gastronómica que ofrece la caza está bien representada en estas 97.