Revista de Prensa


Lo que iba a ser una jornada dominical más se convirtió ayer en una pesadilla para un grupo de cazadores de Padrón. Fueron a por conejos al Monte Meda, cerca de la parroquia padronesa de Pazos y asistieron impotentes a una escena que les será difícil de olvidar.
Mónica González · 25/10/2010

Cuatro perros caían fulminados en poco tiempo tras ingerir un malicioso cebo cargado con un potente veneno. Otros dos animales quedaron tocados y los veterinarios siguen de cerca su evolución.

Carlos Castaño y Efrén Martínez, dos de los cuatro integrantes de la cuadrilla, explicaban ayer que la primera en caer fue una perra ya de cierta edad. "Nese momento pensamos que morrera porque era das máis vellas", señala Carlos. Pero pronto comenzaría la macabra sucesión de muertes instantáneas de los animales, todos de raza Beagle. "Sentes rabia e impotencia. Non puidemos facer nada. Caían ó momento...". La suya le murió en las manos.

Atónitos ante lo que estaba pasando, avisaron a un veterinario y a los agentes del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. El veterinario encontró en una primera inspección un trozo de chorizo en el estómago de uno de los perros muertos. Pronto encontraron en la zona otras muestras de la trampa mortal que contenía el fulminante veneno. Al Monte Meda acudió también personal de la Consellería de Medio Ambiente, que trasladó los animales a un laboratorio de Lugo donde se les practicarán las necropsias para investigar el caso y se tomarán otras muestras analíticas.

Los dueños de los animales sospechan que se trata de otro capítulo en el que estarían detrás posibles rencillas entre cazadores. "De momento non temos probas e non podemos acusar a ninguén. Haberá que esperar á investigación. Pero se finalmente se demostra que foi un cazador, istó é imperdoable", añaden.

Los afectados acudirán hoy al cuartel de la Guardia Civil de la capital del Sar para cursar la denuncia, mientras siguen de cerca la evolución de los otros dos animales que sobrevivieron al veneno, posiblemente porque ingirieron menos cantidad del tóxico para el que, según explican, no hay ningún antídoto. En los montes padroneses nunca pasara algo así.

LA LISTA AUMENTA. La preocupación lógica aumentaba a última hora de la tarde, tras conocerse que otros dos canes también cayeran fulminados por el veneno en el monte de Pedroso. Y no descartan que en las próximas horas la lista siga engordando.

Aún así, el envenenamiento de perros o su abandono al final de temporada, son por desgracia, situaciones que se repiten en los montes gallegos, una lacra de un deporte en el que siempre acaban pagando los que menos culpa tienen.