Revista de Prensa


M. Gil · 4/11/2010

Al menos dos perros de caza han muerto envenenados en los últimos días en los montes de Busto Seco, en la zona de Río Sieira, en la parroquia sonense de Caamaño, según informó ayer la asociación de caza y pesca de Porto do Son, que preside Hipólito Rodríguez Fernández. Dichas fuentes han indicado que los perros han muerto después de ingerir supuestamente cebos de carne envenenados, de los que se desconoce su origen, pero se cree que son utilizados para acabar con los lobos.

No obstante, desde la agrupación sonense de caza y pesca manifiestan que se trata de una práctica que se detectó por primera vez en este municipio. Por ello, Hipólito Rodríguez advierte a los 240 socios que no frecuenten esa zona mientras no conozcan el origen y los motivos de ese envenenamiento.

Los animales afectados, propiedad de Juan Santos Rodríguez, eran de raza podenco y basset. Los perros presentaban unos síntomas similares, como convulsiones e insuficiencia respiratoria antes de morir.

El colectivo de caza y pesca se puso en contacto con el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y a la Consellería de Medio Ambiente al objeto de que, como expertos, puedan rastrear la zona para localizar los supuestos cebos envenenados.

Uno de los cazadores que frecuenta esos montes señalaba ayer a este periódico que es la primera vez en muchos años que tiene conocimiento de un caso semejante en el municipio de Porto do Son.