Revista de Prensa


Las dos especies son las más abundantes en la zona, aunque también se cobraron piezas de liebre y paloma torcaz
S. Soutelo / A. Cela · 17/10/2011

La primera jornada de la temporada de caza menor arrancó en Deza y Tabeirós-Montes con unos resultados muy por debajo de los obtenidos en los años anteriores. La sequía y las temperaturas de casi 30 grados, ambas anormales para estas alturas de mes, redujeron al mínimo el rastro de las piezas, de modo que los perros solo pudieron trabajar de forma efectiva a primeras horas de la mañana.

El día amaneció caluroso y con una atmósfera cargada de humo, lo que también dificultó el rastro de la perdiz. Apenas despuntaba la luz, las cuadrillas de cazadores y sus jaurías de perros se echaron al monte para aprovechar el muy escaso rocío que podía darles una pista del paso de conejos, perdices o liebres. Todas las sociedades de caza de la zona apuntan que este año hay una mayor densidad de fauna, sobre todo de perdiz y conejo. En el caso de Lalín, este aumento se debe a que "desde hace años, todo animal que se siembra en nuestros terrenos entra vacunado", explica el secretario de la Sociedade de Caza e Pesca de la cabecera dezana, Julio Mariño.

Sí se levantaron piezas, y muchas, "pero de una forma descontrolada, porque al momento los perros perdían su rastro", explica Mariño. En el Tecor Farelo, de Agolada, las condiciones para los canes eran tan malas "que veíamos pasar los conejos delante de nosotros y los perros ni los olían", recuerda el presidente, José Manuel Blanco. Su cuadrilla consiguió ayer cinco conejos, uno más que la del presidente de la Sociedade de Caza de Rodeiro, Pepe Calvo. Aquí se sembraron en torno a unos 300 conejos y otras tantas perdices, y los resultados se notarán en la presente temporada. En esta temporada de caza, los deportistas de Rodeiro tendrán que prescindir de la zona de adiestramiento de perros, arrasada por un incendio en las últimas semanas.

Peor es el caso de Dozón, puesto que en los próximos tres años no podrá capturas piezas "en zonas claves de caza como Mizoite, A Pallota, Rebordecovo y Vilarello", también quemadas, como recuerda el secretario de la sociedad de cazadores, José Manuel Civeira. El fuego también se cebó con 50 hectáreas en Asorey (Vila de Cruces), donde había una buena zona de caza de conejo. Y Silleda no podrá cazar en los montes ardidos entre Cortegada y Oleiros.

El calor era tal que obligaba a los perros "a bebernos en las manos. Siempre llevamos una botella con nosotros para estos casos", decía Pepe Calvo. En torno al mediodía, los cazadores dezanos decidieron darse un descanso, aunque alguno volvió al monte al atardecer. "Con este calor no solo no se puede cazar, sino que ni siquiera disfrutas del paseo con tus perros ni del monte", se queja Mariño. Todos los cazadores miran al cielo pidiendo lluvia ya, "porque, aunque el jueves esté nublado, eso solo ya ayuda a que los perros se cansen menos", apunta el presidente de la Sociedade de Caza de Silleda, José Antonio Fernández Pena, quien asegura que ayer "fue mejor de lo esperado, algunas cuadrillas consiguieron seis conejos y dos perdices".

En A Estrada, más de 400 cazadores de la Sociedad Deportiva Río Ulla salieron al monte a primera hora. "Hasta más o menos las diez se cazó bien", explicaron desde la entidad. Después de esa hora el aire caliente y el humo complicaron la situación. Aclaran que hay más caza que en años anteriores pero que las condiciones de ayer no resultaban apropiadas para el trabajo de los perros. No obstante, tras la jornada matutina ya se había logrado una treintena de piezas.

Alrededor de 200 cazadores del tecor de A Rocha también participaron en esta primera jornada de caza, al igual que el centenar de deportistas que hicieron lo propio en el tecor Río Umia de Codeseda. Desde estos colectivos se señala también que se están avistando muchos conejos y también faisanes. Un clima más propicio hubiese permitido ayer multiplicar las capturas inaugurales. En el Coto de Castro, con unas 80 escopetas, también se señalaba que a partir de las 10.00 la jornada se complicó, con un incremento de las temperaturas y la escasez de agua para los perros. Indican que había además mucha mosca, algo de lo que también huyen los conejos. Insisten, sin embargo, en que se ve mucha caza, con una importante población de paloma torcaz.

En Terra de Montes, el calor y la sequía fueron también los elementos que definieron el primer día de caza. En Forcarei, como sucedió en A Estrada, muchos cazadores se plantearon abandonar la práctica antes de lo acostumbrado en el inicio de la temporada, teniendo en cuenta el calor y el cansancio que estas condiciones imprimen tanto para los animales como para los propios deportistas. El presidente del tecor, José González Picón, explicó que fue preciso refrescar cada poco tiempo a los canes. Casi todos los 280 miembros del coto decidieron probar suerte y, pese a las complicaciones, la jornada deparó capturas. En Cerdedo, Javier Santos explicó que esta primera salida sirvió para comprobar que hay caza en el monte. Solo falta que el tiempo también acompañe.