Revista de Prensa


La sobrepoblación de jabalíes obligó a los agricultores a recurrir al ingenio para combatir la plaga y emplear métodos que eran impensables hasta ahora para proteger sus viñas. En Vilamartín, la superficie de varios viñedos fue cubierta con grandes plásticos para espantarlos y evitar los graves daños que causan, según dijeron fuentes vecinales. 'Los dueños de viñas que están aisladas están trabajando para el jabalí', añadieron.
· 8/12/2011

Hasta ayer, los técnicos de Medio Rural desconocían que los plásticos estuviesen siendo utilizados para ahuyentar a los puercos bravos. 'Es un remedio casero, un experimento particular', dijeron fuentes de la Consellería que dirige Samuel Juárez. Añadieron que estos animales se asustan con el ruido de sus pisadas. 'Les resulta extraño y se marchan', indicaron. Seguidamente, apostaron por la instalación de pastores eléctricos como la mejor fórmula para combatirlos, dejando al margen las batidas que organizan los cazadores.

El aumento de la población de jabalíes en las comarcas de Valdeorras y Trives marcó la aparición de cierres de todo tipo en las viñas y huertas. Somieres, traviesas de hierro, mallas metálicas, alambres o palés de madera, cualquier material es utilizado por los agricultores para prevenir los daños que ocasionan. El abandono del monte provocó que estos animales dejasen las zonas altas para buscar su alimento en las fincas.

El responsable en la comarca de Trives de la Asociación Agraria Xóvenes Agricultores, Pedro Rodríguez Parente, coincidió en que 'moitas veces, as solucións están en casa. Os xabarís fan ruido coas pezuñas e se marchan'.

Sin embargo, este dirigente de Xóvenes Agricultores consideró que este tipo de medidas no son una solución definitiva al problema de la 'sobrecarga da poboación de xabarís', pues no pueden aplicarse en grandes superficies de cultivo.

Pedro Rodríguez se remite a los grandes beneficios que la caza genera en Galicia para solicitar que 'parte de ellos se adiquen a paliar os daños que causan'.