Revista de Prensa


A Estrada es el más castigado, con diez quejas, seguido de Lalín, con la mitad - Agolada, sin ninguna el año pasado, suma ya tres - Las incursiones se han disparado desde 2011
Blanca Paz · 29/8/2013

La presencia del lobo en el entorno de explotaciones ganaderas y núcleos de población de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes va en ascenso en los últimos tiempos. No solo lo advierten los ganaderos y cazadores de los nueve municipios, sino que también lo reflejan los datos de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas. En lo que va de año, este departamento de la Xunta ha registrado un total de 24 quejas por daños, solo tres menos que en todo 2012, y todavía quedan cuatro meses para rematar el ejercicio. Su incidencia va en aumento desde 2011. Tras una caída del 70% ese año, en que se registraron 15 quejas, los daños han repuntado en los últimos dos ejercicios.

La llegada del invierno preocupa más a los productores y a los cazadores. Los primeros temen que el lobo incremente su acto de presencia en las explotaciones buscando comida, y los segundos, que el can ataque a sus perros, como ya les ha ocurrido en la pasada temporada a los del Tecor Farelo, de Agolada, que han perdido 18 ejemplares, presuntamente sacrificados por los lobos. Precisamente, las tierras agoladenses están notando de manera especial la presencia de este tipo de cánidos en sus montes. Si en 2012 ningún vecino del concello denunció ataques, en los primeros ocho meses de este año ya se han registrado tres.

A Estrada es, con diferencia, el municipio que más quejas ha presentado ante la Xunta, un total de diez, solo una menos que en todo el pasado ejercicio. Le sigue Lalín, con cinco -una menos-. Forcarei también computa tres denuncias -dos más que el año pasado-; Cerdedo, dos -dos menos- y Rodeiro una, al igual que en 2012.

Los ganaderos se sienten impotentes a la hora de frenar los efectos negativos de la incursión de esta especie protegida, que baja a los núcleos de población a buscar comida. Pero no solo atacan al ganado, sino también a la fauna salvaje con la que conviven. El pasado fin de semana, los cazadores del Tecor de Agolada hallaron restos de cuatro jabalíes devorados por los lobos, uno de ellos de grandes dimensiones, muy próximos a las casas.

Veda en primavera

El Plan de Gestión del Lobo y la Orden anual de vedas autoriza ganchos, montería y esperas durante casi todo el año para controlar la especie. Sin embargo, durante abril, mayo y junio, coincidiendo con la época de cría, sólo están permitidas las esperas.