Revista de Prensa


A mediados de los años 50 del siglo pasado se produjo la primera gran peste bien documentada del conejo en España. Fue de mixomatosis, y durante años fue un auténtico tormento para cazadores y autoridades. Desde entonces, las sociedades viven pendientes de las vacunas con las que se contrarrestan algunas de las principales dolencias.
Anxo Martínez · 14/10/2014

El presidente de la sociedad de caza de Meaño, Rafael Otero afirma que la nueva variante de la enfermedad hemorrágico-vírica cuenta con vacuna, pero que "es muy complicado conseguirla por toda la documentación y permisos que nos piden". Tanto es así que quisieron comprarla en primavera -la afección hace especialmente daño con la llegada del calor-, pero que les fue imposible lograrlo hasta el mes de agosto. Procede de Francia y cuesta en torno a un euro la dosis. 

Por todo ello, señala que "la campaña se presenta bastante mal", y avanza que ha decidido a título personal indultar a los ejemplares jóvenes. "No voy a matar a los conejos que sembramos este año. Es algo que he decidido a nivel particular, aunque creo que otros socios también lo están pensando", declaró. 

Otero, como el presidente de la federación de Pontevedra, es partidario de "echar al monte menos conejo pero de mayor calidad", y de tener un cuidado especial "con los conejos criados en granjas a base de piensos" y que nunca comieron "verde" en libertad.