Revista de Prensa


El conejo se recuperó pero si llegan las lluvias y sigue el calor pueden brotar enfermedades

Rocío Ramos · 2/10/2016

Tras unas últimas temporadas en las que la peste vírica y otras enfermedades se cebaron con el conejo, este año un verano especialmente seco propició la expansión de la especie. A dos semanas para que empiece la temporada de caza menor, que arranca el 16 de octubre, los cazadores se muestran optimistas y en los cotos de la zona la mayoría de sus responsables dan la misma respuesta: en el monte se ven conejos casi por todas las zonas. Bien es cierto que a todos no les parecen suficientes, pero nunca lo son.

Un optimismo que comparte también el presidente de la Federación de Caza de Pontevedra, Francisco Couselo Castiñeira, que apunta que la situación es similar en toda la provincia. Explica que «para reproducirse los conejos quieren luz y quieren calor, y hubo todo eso». Ahora queda, señala, lo más difícil: salvar el tiempo que queda sin que la peste vírica u otras enfermedades igual de mortales haga su aparición. Francisco Couselo apunta que «otras veces en septiembre el monte estaba lleno de conejos y llegaba octubre y no había nada».

Una preocupación que también comparten los responsables de los tecores de la zona. La peor combinación para la aparición de estas enfermedades es, dicen, que continúe el calor y que llueva también mucho. Couselo señala que también hay muchas pulgas, lo que facilitaría en caso de aparición la propagación de algunas de estas enfermedades entre los animales.

En los tecores se trabaja en estos momentos en el adiestramiento de los perros. Jesús Pérez Caramés, presidente de la asociación de Silleda, explica que «a xente que está indo o monte estase atopando con xornadas de moito calor e así é difícil que os cans sigan os rastros». En Silleda echaron al monte algo más de 1.100 conejos. El tecor ultima en estos momentos las obras del campo do Picoto realizando la acometida de luz y agua, apuntan, «gracias o Concello» y están mirando para acondicionar la charca recreativa.

En Lalín, al igual que en Silleda, señalan que se están viendo conejo por las distintas zonas del coto, al igual que en Vila de Cruces, donde se repobló, explica su presidente Gonzalo Gómez, con casi dos mil conejos repartidos por todo el coto. Algunos tecores libraron de los incendios como es el caso de los de Silleda y Vila de Cruces. En este último municipio hubo uno de una hectáreas pero que, explican no afectará a la caza. En cuanto al monte, desde las asociaciones señalan que está bien y que los animales están teniendo comida de sobra, con lo que la preocupación, de momento, está solo en el cielo. Señalan que aunque llueva, mientras no sea mucho no pasaría nada, pero siguen sin tenerlas todas consigo.

Rodeiro celebrará en febrero su fiesta y el 14 habrá curso de seguridad en Pontevedra

El presidente de la federación pontevedresa apunta que ya mantuvo los primeros contactos con el alcalde de Rodeiro de cara a la celebración de la próxima Festa da Caza que, en principio, tendrá lugar en febrero. Se mantendrá el campeonato de caza de zorro completándose la programación con otras actividades, entre ellas, una micro competición de distintas especialidades. La Federación tiene abierto el plazo de inscripción para un curso de seguridad y primeros auxilios que se imparte gratuitamente a los cazadores federados el 14 de octubre. Explica que «no nos vamos a doctorar, pero con saber a quien llamar en una situación límite y ganar tiempo podemos salvar una vida», a la vez que incide en la necesidad de guardar las normas de seguridad y pide a los colectivos sociales que van al monte, por ejemplo los que buscan setas, que lleven chalecos y que se den a ver a los cazadores.

Deza cuenta con una de las dos reservas de perdices de la provincia

Para el presidente de la Federación de Caza de Pontevedra las perdices son la gran asignatura pendiente en la provincia. Explica que solo quedan dos zonas en la que se puedan ver y cazar estas aves. Una es la de Baixo Miño y la otra, la de Deza. En los montes dezanos la proliferación de estas aves viene provocada por la intensa actividad agrícola.

Este año también, por los que explican desde las asociaciones de caza, las aves que se echaron para la repoblación van aguantando y se están viendo varias bandadas en distintas zonas. En Silleda, por ejemplo, no se echaron perdices este año pero fueron criando las echadas el año pasado, apunta Pérez Caramés. En Vila de Cruces se repobló con unas doscientas el tecor.

En las agrupaciones, los montes están ya listos para recibir a los cazadores que esperan con ansia el inicio de esta nueva temporada, sobre todo, a la espera de que sea mejor que las anteriores en las que las enfermedades que atacaron a los conejos llegaron a dejar algún coto completamente vacío al poco de arrancar la temporada.