Revista de Prensa


Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil formularon 415 denuncias en Deza y Tabeirós-Terra de Montes durante el año pasado.
Xan Salgueiro · 11/4/2011

Es la cifra más baja del último lustro, que había arrancado con 473 expedientes en 2006, y supone 25 menos que en 2009 (5,6%). A las denuncias se añaden tres atestados por supuestos ilícitos penales, de los que se ocupan las autoridades judiciales: Uno estuvo relacionado con un incendio forestal; otro, por contravenir leyes de salubridad; y el tercero, por el incumplimiento de las normas relativas a bosques y montes.

Volviendo a las denuncias, las más abundantes tienen que ver con la transgresión de normas sanitarias (90), seguidas de incumplimientos de leyes relacionadas con residuos peligrosos (76), aguas continentales (71), ordenación del territorio (58), residuos urbanos (41), caza (18) y perros peligrosos (15). Los expedientes relativos a canes considerados potencialmente peligrosos se habían disparados hasta los 71 en 2009, pasando a ser entonces la segunda causa de denuncia por parte del Seprona; pero en el último ejercicio han vuelto a cifras más acordes con las de años anteriores. Las restantes denuncias tuvieron que ver con incendios forestales (11), pesca continental (8), contaminación atmosférica (6), pesca marítima y acampadas (3 por cada concepto) y daños al patrimonio histórico (2).

Sin detenciones

Al margen de denuncias y atestados, el cuerpo especializado de la Guardia Civil instruyó 136 actas y 85 informes, que luego remitió a distintas autoridades de las administraciones central y autonómica. Lo que no hubo fue ningún detenido, a diferencia de lo que venía sucediendo en los últimos años, en los que siempre había algún arresto, casi todos vinculados a incendios forestales –hasta 4 en 2007 y 2 en 2009 y en 2006–, excepto el único de 2008, relacionado con leyes sanitarias.

Las 136 actas tramitadas fueron motivadas, fundamentalmente, por transgresiones de leyes relativas a residuos urbanos (63) y de carácter sanitario (55), mientras que el resto tuvo que ver con residuos peligrosos (11), ordenación territorial (4) y daños a especies protegidas (3). Más de la mitad de los informes redactados por los agentes están relacionados conresiduos peligrosos (37) y urbanos (22); los restantes afectaron a aguas continentales (8), leyes sanitarias (7), ordenación del territorio (5) e incendios forestales, patrimonio histórico y bosques y montes, con 2 informes cada uno.