Revista de Prensa


La mayoría, un 72%, se refiere a siniestros de tráfico causados por la irrupción de animales en los viales
Carlos García · 6/11/2011

La provincia de Pontevedra registró en las últimas dos semanas sendos accidentes de caza que dejaron tres personas heridas por disparos. Uno de ellos en Vilaboa, con consecuencias leves para dos pontevedreses alcanzados por unos perdigones rebotados; otro en un monte de Oia, en el que un cazador recibió un disparo accidental en una pierna con consecuencias más graves.

Estos dos incidentes han puesto de actualidad el riesgo de un deporte que, sin embargo, tiene una siniestralidad más baja que otras actividades consideradas de menor riesgo. Así lo explican, al menos, tanto la Federación Provincial de Caza de Pontevedra como Mutuasport, la empresa que asegura a estos federados con las estadísticas en la mano.

Según los últimos datos de Mutuasport, en la provincia de Pontevedra se registra una media de 70 accidentes al año relacionados con la caza. Desde 2006 y hasta agosto de este año son un total de 424 los accidentes de los que han recibido parte, pero cabe destacar que en esta estadística se incluye todo tipo de siniestro, incluidos los incidentes de tráfico causados por los animales, tanto las especies cinegéticas como los perros de los cazadores, que irrumpen en la calzada (estos últimos son los menos).

De todos ellos, cabe destacar que tan sólo en un 22% de los accidentes se producen lesiones, la mayoría leves. Son una media de 16 las personas lesionadas al año en la provincia por actividades relacionadas con la caza y la mayoría no son heridas de arma de fuego. Las estadísticas no recogen ningún fallecido en los últimos 8 años en la provincia por disparos, algo que corroboran desde la Federación Provincial. Sí se registra una única víctima mortal, este año, pero en un accidente de tráfico "in itinere".

En cuanto a lesiones graves, en los últimos seis años tan sólo se registran dos heridos con amputación total o parcial de algún miembro, en los años 2010 y 2005, según las estadísticas de Mutuasport.

Entre el 1 de enero y el 15 de agosto del presente año se habían registrado un total de 13 accidentes con "daños propios", es decir, con lesiones, del total de 54 siniestros relacionados con la caza. El resto se trata de incidentes en los que esta compañía aseguradora tiene que afrontar algún tipo de responsabilidad civil como son, precisamente, los daños causados por los animales, que son los más abundantes.

Accidentes con animales

Así, en lo que va de año se produjeron un total de 37 partes por daños en vehículos. Dos de ellos por recibir disparos, seis por colisiones con perros y 27 por accidentes causados por especies cinegéticas.

Siete mil federados

Juan Ángel Alonso Pérez, presidente de la Federación Provincial de Caza de Pontevedra explica que, efectivamente, los "accidentes existen" y es necesario actuar con "precaución en el monte", pero cree que en un colectivo que aglutina a 155.000 cazadores en Galicia y con 12.600 licencias en la provincia (con siete mil cazadores federados) el número de lesiones que se producen (una docena en lo que va de año) "realmente no son muchas".

Con todo, todos los años desde la Federación Provincial de Caza se ponen en marcha medidas en materia de prevención para mejorar todavía más estas estadísticas. "Este año repartimos un catálogo con los diez mandamientos a la hora de ir de caza que básicamente se resumen en uno: sentido común", afirma. Añade que "la especialización de los cazadores cada vez es mayor y estamos más preparados". Este año se organizó un curso de prevención en Santiago de Compostela que tuvo un gran éxito de participación, iniciativa que el año que viene esperan extender a las cuatro provincias gallegas: "Es necesario llegar a aquellos cazadores jóvenes que se incorporan y también a los más veteranos, ya que puede darse un exceso de confianza después de llevar cazando toda la vida".