Revista de Prensa


José Mª Álvarez · 7/11/2011

En relación a una información publicada en la Voz de Galicia el 4 de noviembre, referente al abandono de perros de caza en el monte por el colectivo de cazadores y en especial a lo manifestado por la veterinaria Estrella Verdes, le preguntaría a esa señora qué pasaría si alguien en representación de los cazadores en un programa de radio dijera «que las mujeres que llevan una joya con alguna piedra preciosa están favoreciendo la explotación infantil y las masacres de personas en algunos territorios africanos». No quiero imaginar las réplicas, demandas, insultos y demás que recibiría el protagonista de tan desafortunada frase. Lo mismo que lo dicho por la señora Estrella al comparar a un criminal maltratador con un aficionado a la caza. Lo manifestado por esta señora creo que tiene la suficiente gravedad como para interponer una demanda judicial por parte del colectivo agraviado. Creo que la señora Verdes debería rectificar y pedir disculpas por semejante barbaridad.

Decir que los responsables del abandono de perros de caza en la Costa da Morte son en su mayoría cazadores es otra afirmación sin fundamento alguno. Hoy en día las razas de perros utilizados para la caza son las mismas que los utilizados como animales de compañía en la mayoría de los casos y ese abandono, según algunas estadísticas, aumenta en épocas de vacaciones. ¿Acaso los únicos que van de vacaciones son los cazadores? A la representante de Amigos dos Cans, Araceli Vila, le diría que los perros de los cazadores no son un juguete que se lleva un día al monte, se le ponen unas pilas y si funciona lo llevamos a casa y si no le quitamos las pilas y lo tiramos a la basura.

Los perros que se utilizan para la caza y pruebas deportivas relacionadas con la actividad cinegética, y que hoy en día son un 90% sin muerte, se les entrena durante muchos meses e incluso años y el perro va aprendiendo con el paso de la edad, como los humanos y nadie desecha un cachorro porque no le va a servir, más que nada porque lo desconoce.

Sobre los cuidados y atenciones de los perros que poseen los cazadores que se lo pregunte a los veterinarios, ellos le confirmarán que nunca se han llevado tanto a las clínicas como actualmente y eso será porque nos preocupa su salud.

Anatomía Patológica

En lo referente a su comentario de que en algunas ocasiones han aparecido «perros de caza» con el microchip arrancado para ponérselo a otro: ¿Cómo distingue usted si son perros de caza o de compañía? Me pregunto si la señora Araceli ha realizado tantas necropsias a perros y tiene los conocimientos suficientes de anatomía patológica como para hacer semejante afirmación.

A lo manifestado por algún miembro de los agentes de Medio Ambiente sobre la identificación de los perros con microchip y de que solo se les pone a aquellos que van a ser utilizados para la caza ya que no suelen realizar controles en las zonas de adiestramiento de perros, le diría que esas zonas habilitadas por los tecores para el adiestramiento no están ni valladas ni con muros y son unos terrenos perfectamente controlables por los agentes.

Si de esos controles en esas zonas está parte de la solución al abandono de perros, eso es fácilmente subsanable, solo tienen hacer que se cumpla esa norma, también forma parte de sus cometidos.

Para finalizar diría que por desgracia son muchas las personas que abandonan a sus perros y que comparto y apoyo que se castigue con rigor a los autores de estos hechos, pero hacer responsables absolutos del abandono de estos a los cazadores, es algo hecho sin ningún rigor ni conocimiento y con un desprecio total a los miles de personas que practicamos este deporte y en el que el perro no solo es nuestro amigo sino que es parte fundamental e imprescindible en esta actividad.